sábado, 13 de diciembre de 2008

Joan Monatané. Por los niños, enfrentando la pederastia y la pedofilia en España.

Entrevista de Joan Montané En Noticias de Guipuzcoa
Un documento valioso, en el cual las víctimas encontrarán un espejo de vida que puede sacarlos de su cárcel mental tras abusos sexuales en la infancia y hallen una luz en sus vidas.


Se convierte también en un manual de ayuda para padres, tutores y sociedad en general, para buscar la solución al abuso sexual infantil. Como ejemplo de ello, estás preguntas, de las muchas que respondió tan contundentemente, se está abriendo un camino ala realidad y España tendrá definitivamente que volver sus ojos a la causa de este hombre y su grupo Forogam.
A Joan, gracias por su labor, que desde este pequeño sitio de denuncias se le aprecia y acompaña, que junto a sus amigos, logren llamar la atención para la prevención de abusos sexuales, que tanto menosprecian y desvaloran.



Entrevista Completa

¿Cuándo deja de ser un juego para convertirse en abuso?

Es difícil porque, para empezar, un niño no tiene en su vocabulario ni en su mente la idea de ser abusado. Yo nací con eso y lo tenía, es como si siempre te han maltratado. No te gustará, pero es lo que has vivido. Entonces llegas a una edad en la que te das cuenta de que eso no es normal, porque tu padre lo esconde. Pero tú ya estás atrapado en esa situación, tienes esos sentimientos de culpabilidad, complicidad y vergüenza. Sobre todo, porque piensas que al contar todo esto, de alguna manera, estás atacando al ente que te protege. Tú dependes de la familia. Recuerdo que, cuando era pequeño, para mí habría sido terrible y habría hecho cualquier cosa para que no se descubriera. Es bastante importante tener en cuenta que el niño, por sí sólo, no va a hablar.

¿Por miedo y vergüenza?

Por todo, miedo, vergüenza, culpabilidad, por la sensación de que lo ha provocado él, que se lo merece porque no ha hecho nada para impedirlo. Es una cosa con la que naces, no hay un antes ni un después y todo esto viene precedido por que el agresor ya se ocupa de que sea así. No pasa por casualidad.

¿Qué indicadores muestran que un niño pueda ser objeto de un abuso?

Conductas muy sexualizadas, regresiones en el aprendizaje -un caso típico es hacerse pipí en la cama si esa etapa ya se había superado-, un niño que intenta abusar de otro, masturbación compulsiva...

¿La manipulación es la principal arma del agresor?

Sin duda, sobre todo si es un abuso intrafamiliar, porque si viene de fuera, probablemente, usará la violencia. El abuso sexual es un abuso de poder. El niño no tiene ninguna posibilidad. A veces se utiliza el chantaje, explícito o no. Mi padre nunca me dijo que no se lo contara a nadie y, sin embargo, yo lo tenía claro. Estás atado.




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